Autoayuda con dolor.


Iba siendo hora de que me librase de ellas. He preferido tomarme mi tiempo para pillarlas desprevenidas y perseguirlas en cada momento del día para acosarlas y apartarlas por fin de mi vida. Las he asesinado antes de que fuesen mis pequeñas manías las que me matasen a mí.

Se hacía casi ridículo esperar aquel minuto de rigor después de sacar el desayuno del microondas antes del primer sorbo. No entrar y salir de casa al menos dos veces sin asegurarme que el grifo del baño pequeño estaba cerrado, seguir bombeando sangre a mi cabeza cuando hacía recuento de cosas en mis bolsillos ante la menor sospecha de pérdida, o abandonar lo que acabé llamando manías ritual. Manías pre-examinales, entre las que se incluye la cara de asesino en serie dedicada a todo aquel que intentase robar mi asiento de autobús, dos filas tras de la puerta trasera, estratégicamente situado para tomar la curva en caso de emergencia. O aquella de meter a solas en casa los bolígrafos en el estuche en un orden determinado.

Puede que hoy, se convierta en el día en el que pude servirme agua en un vaso húmedo, volví a leer el periódico desde la portada y no desde atrás hacia adelante, o apunté con la alcachofa de la ducha a la coronilla; causante, y esto si que no puedo dejar de creerlo, de la mayoría de calvas fraile de los treintañeros de este país.

Aún es pronto para colocar los libros con los textos de las solapas enfrentados, poner la zapatilla derecha en la posición del zurdo antes de dormir, meter alguna tijera o sucedáneo en mi habitación en horario nocturno, torcer algo los cuadros, o dejar algún cajón abierto. Supongo Doctor, que la terapia de shock llevará su tiempo.



NOTA MENTAL: Los testigos de mi famosa estampita de exámenes, abstengan sus comentarios.

19 comentarios:

timimi dijo...

son manias,pero sin ellas no nos caracterizriamos...
un beso wapeton

Ido dijo...

Lo admito, soy imperfecta. No puedo dormir sin que las sábanas, mantas,... estén perfectamente colocadas sobre mi

Abir dijo...

Algunas de ellas son sólo manías, otras son características personales de las que jamás podrás deshacerte.
Tu mismo con tus mecanismos. Libérate de lo que creas que debes y conserva lo que te resulte útil.
Un abrazo y muchas gracias!!!

rosa dijo...

Das miedo!!.

Bueno, yo tengo una buena. No puedo dormir con las puertas de los armarios abiertas. Me da un mal rollooo...

Pero quitando eso... tengo otras tropecientas mil más. La verdad se vive bien sin ellas, pero tb nos caracterizan y a veces nos hacen únicos.

Hay que saber tomárselas con humor.

sepul dijo...

¿te hacen sentir mal esas manías o es cabezonería?

santamaria dijo...

Hola a todos:

TIMIMI: Al final me lo voy a acabar creyendo...jaja.

IDOIA: Al menos no te da por plancharlas todos los dias, he oido casos de gente que cambia las sabanas todos los dias, sino no se duermen.

ABIR: Hombre utiles utiles no se si hay muchas, pero es que a veces se convierten en obsesiones, y eso no es bueno.
No hay de que, un abrazo!

ROSA: Asi contado puede que se dramaticen, pero la mayoria de estas manías me he dado cuenta muy tarde de que las hacía, porque suelo tender a hacerlas solo, o sin pararme a pensar porque, pero prefiero no diferenciarme por estos detalles, porque muchos me lo hacen pasar mal.

SEPUL: Me hacen sentir mal, las que tienen que ver con el orden no em dejan concentrarme en otras cosas, no puedo estudiar en una habitacion con un cuadro torcido, o si no reviso los grifos del baño antes de salir de casa (estando yo solo) en la calle no puedo dejar de pensarlo. Una vez se nos quedo abierto ese grifo estando nosotros en casa y lo que te digo, que son manias que vas cogiendo. Y las de los examene sni te cuento...bueno creo que algo ya te imaginas...Que no es que me guste tenerlas vaya, me incomodan.

Abir dijo...

Hombre! Yo creo que volver atrás para comprobar que el grifo está cerrado es útil ¿no? Vaya, el primer día que no lo hagas y se te inunde la casa ya me dirás... jeje!!
Un besazo yogurín,

Krad_Dark. dijo...

Yo personalmente con las mias estoy bien agusto.

En serio lo de la alcachofa en la nuca, calvo?, es bueno saberlo, jajaja

Un abrazo Dark

santamaria dijo...

En la coronilla quería decir...rectifico...

Adrianófanes dijo...

Alegría al verte de nuevo por aquí!. La autoayuda aliviará esa mente saturada por muchos exámenes. Descanse nomás, que lo necesitamos a pleno para este espacio. ¡Gran saludo!

RA dijo...

Yo también tenía bastante manías que poco a poco voy quitando, pero otras muchas aún siguen ahí.

Saludos,
Ra

Yedra dijo...

Bueno, yo conseguí quitarme la manía de tener que estar viéndome siempre los pies cada vez que me metía en el agua...era como una angustia la que me provocaba perderlos de vista...es absurdo, lo se :/

Anónimo dijo...

Que razón tienes con lo de la alcachofa...Yo hace tiempo que decidí no apuntar más a la coronilla.

sai dijo...

jeje, hasta que no lo he leido no había caido en que te he visto mil veces comprobar que todo esté en los bolsillos.

Lo de la estampita no lo dejes, es un mito ya.Eso si, controla a quien se la enseñas, que no lo sepan en Fargor.
Oskartxuuuuuuu vente pa'acá!besis

tierragramas dijo...

las manías, para mí, son el perfil que nos hace individuos. Incluso puedes enamorarte un poco de las manías de una persona. O tal vez no ENAMORARTE; pero sí dedicar atención a alguien que parecia una persona más del montón

JAL dijo...

Ostia Rosa, a mí ta,bién me pasa lo de los armarios!

Tony S. Flashman dijo...

Yo con las mías estoy a gusto. Aunque desarrollo nuevas, como meterme de camino a la oficina siempre la misma canción: la banda sonora de la "Gran Evasión".

Salve, currante!

Tony S. Flashman dijo...

Yo con las mías estoy a gusto. Aunque desarrollo nuevas, como meterme de camino a la oficina siempre la misma canción: la banda sonora de la "Gran Evasión".

Salve, currante!

Fer dijo...

Me alegro de que te hayas deshecho de algunas manias jee, son agotadoras... Cuando era chica tenia un par de rituales que por suerte perdi en el camino...
Gracias por pasar por casa en mi ausencia. Un beso grande