Jon

Nunca hablé con él excepto al bajar y subir del ascensor, pero siempre ha vivido encima mio, y eso se nota. Ayer, como una paradoja más de la vida, llegaba de conducir de la autoescuela, cuando ví su esquela en la puerta; 23 años, accidente de tráfico cuando venía de trabajar. Se me paró hasta la respiración.
Arriba no se oye nada, solo mi padre oyó llorar a su madre de madrugada, cuando le llamaron. Pobres...Cada vez me da mas miedo la carretera.

1 comentario:

Miada dijo...

Se ha parado hasta el mío. Mierda de carretera.

Un beso.